Se despertó con las manos cansadas de construir murallas al rededor de su corazón, de trabajar en mejores armas y mecanismos de defensa, de amasar los miedos que le rondaban de noche...
Se despertó sabiendo que ese día iba a ser diferente, como todos los demás, y se volvió a acostar.
P.d. Aunque creo que no nos separa ninguna muralla, ninguna barrera, te necesitaría de alguna manera más cerca de mí.
jueves, 26 de abril de 2007
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